Septiembre es un poco como enero. Un mes hecho de nuevos comienzos, del aroma de los libros nuevos y de los proyectos por desarrollar.
Por un lado, septiembre nos aleja de los aperitivos en la playa y de los paisajes impresionantes descubiertos en las vacaciones. Por otro, este mes despierta un inexplicable deseo de volver a ocuparse de la propia rutina con un espíritu renovado, ¡con mil buenos propósitos para la temporada que viene!
Una buena razón para volver a pasar los días sentado en el escritorio es, sin duda, renovar el equipo de oficina.
No hay remedio: aunque pasen los años, el entusiasmo por la papelería nueva es el mismo que cuando, antes del inicio del curso escolar, se elegían diario y cuadernos.
Es precisamente el concepto de “intacto”, de inviolado y de limpio de una página en blanco lo que nos anima a ponernos a trabajar.
Entonces, ¿por qué no extender este ánimo a toda nuestra estación de trabajo?
El orden y la organización del espacio de trabajo siempre se reflejan de manera positiva en nuestra forma de pensar y actuar.
Un escritorio impecable también mantiene a raya las ideas y nos hace más productivos.
Fácil mantener la promesa de un escritorio ordenado en septiembre, te estarás diciendo, pero ¿cómo será después de meses de trabajo?
Anticipo: mantener cada cosa en su lugar NO es una misión imposible (sobre todo ahora que Hiro ha decidido lanzar 3 nuevos artículos para la oficina en casa).
En general, basta con proponerse limpiar y ordenar la estación cada día antes de desconectar y mantener cada cosa en su sitio, incluso durante las horas de trabajo. Sin embargo, todos sabemos que, a menudo, las cosas terminan en ciertos lugares incluso contra nuestra voluntad (¿te pasa también a ti, verdad?). A este respecto, he elaborado un top 3 de los objetos más rebeldes con sus respectivas reglas para dominarlos.
3er LUGAR: HOJAS DE PAPEL
En tercer lugar en la clasificación de los traviesos están las hojas de papel. Se esconden detrás de los muebles, salen por detrás de los cajones y en el escritorio muestran su peor lado ocupándolo “de manera transversal”, literalmente.
Hay dos maneras de evitar que las resmas descontroladas ocupen el escritorio.
- Toma notas digitales. Imprime lo menos posible para no tener problemas de exceso de papel. Existen aplicaciones que te permiten escribir con los dedos o con el lápiz táctil. Imprimir menos también significa hacer un favor al medio ambiente.
- Utiliza los archivadores y portadocumentos. Organiza tus hojas en resmas ordenadas, de fácil acceso. El nuevo portadocumentos Charta es comodísimo: puedes organizar las hojas horizontalmente y consultarlas sin sacarlas. Así puedes encontrar rápidamente lo que buscas.

2º LUGAR: OBJETOS PEQUEÑOS
La medalla de plata va para los objetos más pequeños: chinchetas, clips, marcapáginas, tarjetas de visita y minas (las peores). Se esconden por todas partes, pero luego, cuando los necesitas, ¡nunca se encuentran!
- Usa un imán para mantener unidos los objetos metálicos diminutos (chinchetas para la grapadora, clips y alfileres).
- Reúnelos en un recipiente con varios compartimentos, tratando de mantenerlos separados por tipo. Domino tiene muchas secciones que puedes usar juntas o por separado.

1er LUGAR: DESECHOS
En el podio de los invasores de los escritorios están los desechos. Exacto, esos objetos sin ninguna utilidad que se acumulan robando espacio valioso.
Notas adhesivas arrugadas, restos de envases, envoltorios de bocadillos y caramelos, bolígrafos agotados y virutas de lápiz.
Lo mejor es deshacerse de ellos de inmediato, sin permitir que se instalen en nuestro espacio de trabajo.
Un buen cesto es lo que marca la diferencia: Exa es uno de esos que no debes esconder bajo el escritorio, porque sería una pena no dejarlo admirar.

Con estos aliados, estoy segura de que la papelería rebelde este año no tendrá escapatoria.
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Artículo escrito por Federica @chiccacasa

















