Si es cierto que no se debe juzgar un libro por su portada, entonces no hay que juzgar una casa por su entrada, pero... esto es solo una teoría.
Los hechos muestran cómo la primera impresión es la que más influye en la percepción de un ambiente.
La entrada es la carta de presentación de tu casa. Amueblar una entrada con cuidado te permitirá sentirte acogido al volver y, a tus invitados, apreciar tu estilo personal.
Haz de tu entrada el emblema de tu casa
La palabra clave es “coherencia”. Mantente fiel a tu gusto estético también con el mobiliario de la entrada.
Define las pautas de tu estilo de decoración.
¿Eres minimalista o maximalista? ¿Prefieres las paredes blancas, los papeles pintados o las pinturas de colores? ¿Te apasionan los materiales rústicos y naturales o amas los muebles de diseño con líneas limpias y modernas?
Ahora piensa en los elementos que hacen único y reconocible tu modo de decorar. Esos detalles que se repiten un poco en todas las habitaciones y que hablan justamente de tu hogar. Imagínalos uno junto al otro, como en un tablero de inspiración.
Apuesto a que ya tienes más claro cómo amueblar la entrada. La solución que buscamos, a menudo, está delante de nuestros ojos.
Amueblar una entrada… que no existe
¿Has notado que hemos dejado de construir casas con entrada?
Hasta los años noventa, los apartamentos casi siempre tenían un espacio específico, dedicado a las funciones de la entrada de la casa. A veces, este espacio correspondía al inicio del pasillo, otras veces era una habitación aparte. Hoy el modelo de espacio abierto ve la entrada moderna como un vínculo fluido y sin barreras con la zona de estar.
La pregunta surge de inmediato: ¿cómo crear una entrada en un espacio abierto? Todo lo que necesitas es una pared, pequeña o grande, adyacente a la puerta principal.
El banco de entrada: un mueble antiguo y versátil
Hay un mueble que se presta de manera excelente para amueblar una entrada en el salón: el banco.
Al ser un mueble más largo que ancho, es muy indicado para vestir espacios compactos. Además, al ser un mueble abierto, deja pasar la luz y no ocupa mucho espacio visual. En una entrada abierta al salón, esto es una ventaja: el discreto volumen del banco no roba protagonismo a la vista de la zona de estar.
El banco es un mueble creado para ser un asiento sencillo pero espacioso, capaz de reunir a buena parte de la familia frente a la chimenea.
Antiguamente era una simple tabla de madera, larga y única. No debía ser cómodo. Se usaba en iglesias y espacios exteriores y tenía una función solo práctica y no decorativa.
Aún más antigua que la del banco, es la historia del arcón, morada de los ajuar nupciales, antecesor del armario, maleta portátil sólida e indestructible.
Antes de ser valorados en el diseño y en los accesorios (reposabrazos, acolchados y telas de calidad), estos muebles tuvieron que esperar hasta el siglo XIX, época en que fueron incluidos en las grandes entradas de los palacios. En la entrada, el banco resulta un asiento cómodo para quitarse y ponerse los zapatos, pero esta es solo la función más obvia y evidente.
En realidad, un banco de entrada es sobre todo un punto de apoyo para composiciones decorativas y, al mismo tiempo, prácticas.
En el banco se puede dar rienda suelta a la creatividad con:
- pequeños recipientes para guardar llaves y otros objetos,
- espejos de mesa para un último vistazo antes de salir,
- jarrones para plantas y flores que reciben con una carga de belleza,
- ambientadores, para una bocanada de frescura al abrir la puerta,
- marcos con fotos o estampas, para contar la historia de quienes habitan la casa.
¡Sobre el banco… no falta estilo!
Aquí tienes 3 ideas para decorar con estilo la pared sobre la que descansa el banco de la entrada.
La primera consiste en colocar un espejo grande sobre el banco.
En una entrada que se abre a la zona de estar, el espejo permite reflejar justamente los espacios principales, mostrando un adelanto de lo que se vería dando solo unos pasos más.
Si el espejo es redondo se puede colocar en posición central respecto al banco de entrada. Si, en cambio, el espejo tiene una forma que se extiende en vertical, se puede colocar, siempre en la porción de pared que está sobre el banco, pero en posición lateral.
La pared de galería es una solución interesante. La parte de muro sobre el banco de la entrada puede ser enmarcada con una serie de estampas y cuadros que terminan justo donde empieza y donde termina el asiento.

La última idea para hacer bonita y funcional la entrada de casa consiste en colocar sobre el banco un perchero, de modo que se aproveche prácticamente el espacio. Si banco y perchero están coordinados se logrará un efecto muy homogéneo y limpio.
Un banco de diseño es una excelente opción también para un pasillo, un bajoescaleras o un distribuidor. Usa estas ideas para hacer extraordinarios estos espacios, siempre un poco subestimados.
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